top of page

COHERENCIA CARDÍACA


Se define la coherencia como esa capacidad del individuo de poder mantener una sola dirección entre sus pensamientos, palabras, sentimientos y acciones. Cuando hacemos referencia a la coherencia cardíaca, estamos hablando de ese vínculo entre los pensamientos y las emociones, y que cuando no se encuentran alineados, hacen sufrir al corazón.


Nuestro sistema nervioso periférico está constituido por dos vertientes que son el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. El sistema nervioso simpático, que genera adrenalina y noradrenalina, este nos predispone a responder ante las situaciones estresantes y acelera el ritmo del corazón. El sistema nervioso parasimpático es generador de neurotransmisores que bajan o normalizan la frecuencia cardíaca, dando un estado de bienestar. Lo idóneo es que ambos se encuentren regulados.


El Centro para control de enfermedades (CDC por sus siglas en ingles), ha determinado que el día que más personas fallecen por ataque cardiaco, son los días lunes, existiendo una relación directa entre los pensamientos que se producen al inicio de la semana y que suelen ser casi siempre de preocupación y desasosiego, lo que incrementa el sufrimiento cardiaco.


Algunas recomendaciones que nos pueden ayudar a generar una coherencia cardíaca y que se definen como técnicas de autocuidado emocional son: respiración consciente, mantener contacto con la naturaleza, tener un hobby, fortalecer nuestra red de apoyo (familia, amigos, instituciones), leer, realizar 300 minutos de ejercicios semanales (150 cardiosaludables y 150 musculo esqueléticos), comer saludablemente, tomar 30 minutos de sol. Es conveniente seguir estas recomendaciones, que son de fácil acceso y que permitirán el equilibrio en todas las dimensiones de la vida, logrando la coherencia cardíaca deseada.





Referencias Bibliográficas:

McCraty, R. & Zayas, M. A. (2014) Cardiac coherence, self-regulation, autonomic stability, and psychosocial well-being. Front Psychol; 5: 1090.

Geisler, F. C. et. Al. (2010) The impact of heart rate variability on subjective well-being is mediated by emotion regulation. Personality and Individual Differences; 49(7): 723-728.

Luskin, F. et. Al. (2002) A controlled pilot study of stress management training of elderly patients with congestive heart failure. Prev Cardiol; 5(4): 168-172.

Lehrer, P. et. Al. (1999) Zazen and cardiac variability. Psychosom Med; 61(6): 812-821.

McCraty, R. et. Al. (1998) The impact of a new emotional self-management program on stress, emotions, heart rate variability, DHEA and cortisol. Integr Physiol Behav Sci; 33(2): 151-170.

McCraty, R. et. Al. (1995) The Effects of Emotions on Short-Term Power Spectrum Analysis of Heart Rate Variability. American Journal of Cardiology; 76(14): 1089-1093.

505 visualizaciones13 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page